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¿Quieres que tu bebé crezca siendo seguro, empático y con autoestima? ¿Qué debes hacer para ayudarlo?

07/December/2020

Entre las muchas cosas que deseamos como papás es que nuestros hijos sean felices y exitosos.

Y todo comienza con nuestro amor incondicional al cuidarlos desde que nos ponen en nuestros brazos a ese nuevo ser que, por muchos años dependerá de nuestras acciones y decisiones.

Y sabes, entre las muchas cosas que un bebé necesita es sentirse seguro y protegido. Todas estas sensaciones ayudan a desarrollar la confianza del bebé en sí mismo. 

Cuando consolamos a nuestro bebé, respondemos a sus llantos y necesidades, cuando hablamos y jugamos con él, nuestro bebé sabe instintivamente que es amado y es importante. 

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Como mamás, por supuesto que buscamos que nuestro pequeño vaya creciendo sintiéndose amado, seguro de sí mismo, que construya una firme autoestima y que aprenda a ser empático con los que le rodean. 

Así que lo mejor que podemos hacer es ir aprendido cómo podemos ser una guía para ayudar a nuestro bebé a desarrollar la confianza en sí mismo.

Los bebés confiados son libres de explorar y aprender porque saben que un ser querido siempre estará ahí para ellos. 

Cuando se aleja gateando para comprobar algo, lo esperarás y serás una “base de operaciones” segura en caso de que lo necesiten. 

Y cuando tu bebé ve tu deleite cuando hace un nuevo descubrimiento como encontrar la pelota que rodó detrás de la silla, le da ganas de explorar más y más.

Tener confianza también hace que sea más fácil para los bebés pasar a situaciones grupales como la guardería y la escuela más adelante.

Llevan esa sensación de seguridad que les ha dado dondequiera que vayan, incluso cuando no están juntos.

Entonces, para fomentar un sentido de seguridad y protección es el responder a sus llantos y otra forma de comunicación, por ejemplo, al levantarlo cuando necesita consuelo o sacar el juguete que está señalando del estante, y mostrarle mucho amor y afecto. 

Es este vínculo amoroso entre mamá (papá también es parte de esto claro está) y su bebé lo que hace que se sienta lo suficientemente seguro como para alejarse de ella (poco a poco) para explorar. 

El bebé está aprendiendo a confiar en que siempre estarás ahí para él. Esta confianza le da confianza.

Y sabes, esto de amar, contener, acompañar, abrazar y enseñar con amor va muy de la mano con un estilo de crianza basado en la cercanía y la atención continua que leí llamada “Crianza del apego”.

Esta teoría habla de ser consciente de que un vínculo afectivo con los padres durante la infancia ayuda a formar lazos sólidos y prepara a los niños a emprender su camino de una forma más segura y confiada.

Esta teoría en sí se presenta a través de ocho premisas básicas, las llamadas ocho “B” (por su terminología en inglés) y según sus autores permite que los padres mantengan ese cuidado cariñoso.

Estas premisas se aplican principalmente durante sus primeros años de vida y con esto es posible ayudar a nuestros hijos a responder sus necesidades tanto fisiológicas como emocionales.

Las 8 premisas son:

1) Birth bonding: lazos afectivos desde el nacimiento

2) Breastfeeding: lactancia materna

3) Babywearing: llevar al bebé en brazos

4) Beding close to baby: dormir cerca del bebé

5) Belief in the language value of your baby's cry: confiar en el valor de su llanto como lenguaje

6) Beware of baby trainers: tener cuidado con los adiestramientos

7) Balance: mantener un equilibrio

8) Both: ambos padres

Como papás, definitivamente debemos aprender cómo ser guías y, durante nuestro aprendizaje, es también tomar lo mejor que podamos encontrar durante el camino.

Si revisamos estas premisas con cuidado, nos podemos identificar con ellas por lo que traen de fondo, así que una de las preguntas que surge es ¿Cómo se desarrollan los estilos de crianza de apego?

Aunque muchos factores pueden moldear el apego (por ejemplo, temperamento, contexto, trauma temprano), la forma clave se basa en cómo los papás respondemos e interactuamos con el niño cuando es pequeño.

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¿Qué tan consistentes y confiables somos para satisfacer las necesidades de nuestros hijos? ¿Cómo les proporcionamos las necesidades básicas (alimentos)? y, lo más importante, ¿Cómo manejamos la necesidad emocional de comodidad, apoyo y seguridad de nuestros pequeños?

Muchas de las respuestas vienen aunadas en la forma en cómo respondemos a nuestros niños y eso es lo que promueve el apego. Esto incluye comportamientos como:

  • Miradas sonrientes y afectuosas (revisa el video sobre "el experimento de la cara inmóvil" para experimentar cuánto le importan las expresiones faciales a los bebés)
  • Hablar y escuchar (comunicación abierta y cálida)
  • Toques físicos y abrazos (cariño)
  • Risa y tiempo de juego juntos
  • Consolar al niño cuando está molesto
  • Hacer las paces (por ejemplo al decir "lo siento")
  • Estructura y rutina en las actividades diarias (por ejemplo, a la hora de comer, ir a dormir)
  • Estar disponible (por ejemplo, atención dirigida al niño, no al teléfono inteligente)
  • Aceptar y validar los sentimientos (por ejemplo, si suena molesto o frases como ¡eso debe haber sido muy difícil para ti!)

Con lo anterior vemos entonces que si logramos como papás ser empáticos será mucho más sencillo que nuestros hijos se sientan seguros, a gusto y esto los llevará a su vez a aprender a tratar a los demás con respecto.

Y creo que todo esto es, a fin de cuentas, a lo aspiramos como papás ¿no opinas lo mismo?

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Fuentes:

https://www.bebesymas.com/ser-padres/ocho-b-crianza-apego

https://www.serpadres.es/familia/tiempo-libre/articulo/157868-que-es-la-crianza-con-apego

https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20170402/entrevista-pediatra-y-escritor-carlos-gonzalez-referente-crianza-con-apego-5942979

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