Unete Club Alula

Padres solteros, la realidad de muchas familias modernas

12/June/2020

Cuando pensamos en una familia monoparental, solemos asumir que se trata de una situación en la que la madre es quien está a cargo de los hijos. La concepción de la madre soltera ha sido prevalente en estos últimos años, aunque no sin estar desprovista de una buena carga de estigmatización y santificación casi en proporciones iguales. Esto se debe a que, principalmente, una familia monoparental puede crearse a partir de dos factores primordiales: el abandono y el divorcio. En el primer caso, la madre se vuelve soltera por ser víctima de la irresponsabilidad del padre, mientras que, en el divorcio, el sistema suele considerar que las madres son mejores cuidadoras que los padres y las sentencias tienden a ser favorables para las madres. 

Sin embargo, me gustaría detenerme un momento para darle la atención que merece al padre soltero, una figura que, si bien no es tan recurrente como la madre soltera, sigue siendo parte integral de la formación de la familia moderna. El padre soltero, al final del día, también sufre el estigma impuesto por la sociedad, al tener que llevar a cabo tareas que se consideran, de manera equivocada, exclusivas o propias de las mujeres. Pese a esto, el padre soltero también debe, como la madre soltera, lograr un balance entre la crianza de sus hijos, su vida profesional y su vida personal. 

Algunos datos sobre los padres solteros en México 

Según estimaciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía y el Consejo Nacional de Población, en México, existen 796 mil padres solteros. De este total, aproximadamente 150 mil viven en la Ciudad de México. En contraste, la cantidad de madres solteras que viven en México se cuentan en millones. Es quizás, por esta razón, que casi no se hable de los padres solteros ni que se realicen suficientes estudios e investigaciones respecto a ellos. 

La mayoría de las familias con padres solteros son producto del divorcio, aunque existe un porcentaje menor de hombres que se volvieron padres solteros al haber enviudado. En otras circunstancias, y quizás de manera menos prevalente, los padres solteros lo son debido a un proceso de adopción. Esto se debe a que, pese a que los adultos solteros pueden adoptar legalmente, el sistema tiende a favorecer a una pareja, por representar “mayor estabilidad” para el menor. 

La redefinición de la masculinidad 

Asumir el rol de padre y madre es complicado para los padres solteros, sobre todo en México, un país asolado por los espectros del machismo y la misoginia. La sociedad mexicana espera un comportamiento que raya en la masculinidad tóxica de parte de sus jefes de familia. Un padre, de acuerdo con esta concepción, no debe mostrar emocionalidad ni ser sentimental o caer en lo afeminado. Sin embargo, el pleno desarrollo de un hijo va de la mano con la salud emocional y sentimental de sus padres. Un padre soltero debe atender labores que la sociedad asigna casi de manera automática a las mujeres, como la alimentación, la limpieza y la educación, además de mantener en balance su vida profesional, para seguir siendo el proveedor del hogar.  

Esto lleva a una contraposición que, para muchos padres solteros, puede resultar tan difícil como la crianza misma, y es que la sociedad mexicana no parece estar lista para aceptar una forma de familia que rompa de tal forma con la tradicionalidad. El padre soltero, desde este punto, redefine su masculinidad y la adapta a las necesidades de su familia. 

Esto implica, claro, aprender desde cero todo lo que no se llegó a enseñar en su momento, por “no ser propio de su género”. Si bien se asume que un hombre sabe de mecánica, de plomería o hasta cómo reparar un aparato, no se piensa en que sepa cómo usar una lavadora o, peor aún, cómo cocinar por su cuenta; mucho menos cuidar de un bebé, que requiere de atención especial. La mayoría de los padres solteros han tenido que aprender a realizar las actividades que realizaban las madres de sus hijos, y no es tarea sencilla. 

Busca la ayuda de las mujeres 

De hecho, la mayoría de los padres solteros recurren a las mujeres a su alrededor, para poder balancear todos los aspectos de su vida y darse abasto. Ya sean hermanas, madres, familiares, amigas o, incluso, que se contraten mujeres para labores como el aseo y el cuidado de los hijos, los padres solteros no suelen recurrir a otros hombres. A diferencia de las mujeres, entre quienes es visto como normal generar redes de apoyo cuando se trata de la crianza de los hijos, los padres solteros se vuelcan hacia las mujeres y no sus congéneres, de nuevo, por el estigma social que existe ya no sólo de que los hombres realicen tareas del hogar, sino de que otros hombres se apoyen entre sí y generen lazos afectivos de esa naturaleza. 

A partir de esto, podemos ver que la lucha de los padres solteros es constante y desde diferentes flancos. Criar a los hijos es una labor de tiempo completo para cualquier padre, pero los padres soleros también debe enfrentarse a una sociedad que asume que lo que están haciendo no está bien y que, en un hogar, siempre hará falta una mujer. 

En lo personal, creo que los padres solteros merecen total admiración por su gran trabajo y el amor con el que cuidan de su familia por su cuenta. Me parece que el mundo está listo para retirar el estigma de esta forma de familia y aceptarlas a todas, siempre que sea el amor lo que las une. 

Te invito a que sigas el blog de Alula, en donde tenemos consejos y recomendaciones sobre paternidad, sin importar la forma en la que esté configurada tu familia. Búscanos en redes sociales, para más contenido y para estar en contacto con nosotros. 

 

Otras notas de interés